Reivindico la libertad. Creo en el poder de la creación como motor de transformación en todos los aspectos, desde los más creativos a los más prácticos y cotidianos. Mi trabajo está relacionado con la valorización y la superación de los seres humanos, en especial de las mujeres. La mujer es parte de mi obra de manera intrínseca, porque como mujer que soy, vivo, miro y creo.

Entiendo el arte como un diálogo en el que interactúo con las personas de forma directa o por medio de mis obras. Investigo la predisposición del individuo a hacerse más bello y más fuerte a través de su fragilidad y de su capacidad de recuperación. Enseño el dolor con sinceridad explícita, delicada y suave, e invito a los demás a mirar y escuchar para reflexionar y vivir experiencias positivas y regeneradoras.

Cuando trabajo sobre temas sociales y con personas en situación de vulnerabilidad, lo hago pensando en su empoderamiento, integración y visibilización. En mis obras el oro representa la resiliencia: pintado para enseñar con orgullo las marcas de la piel, hecho a ganchillo para abrigar y dar cobijo a las cicatrices de nuestras raíces, suturado para sanar heridas y recomponer los pedazos de un ser querido, o cosido engarzando las piezas de distintas caras par dar vida a nuevos rostros…

Quiero convertir en universal el carácter simbólico individual de los objetos y de las vivencias para transformar las historias personales en Historia mediante la construcción de una nueva memoria colectiva. Para hacerlo empleo la metáfora: busco las conexiones entre lo íntimo y público y lo privado y global. Exploro y estimulo las emociones. Propongo gestos y acciones que buscan reacciones para impulsar el crecimiento.

Utilizo la sinergia entre artes clásicas y modernas, que se funden en nuevas combinaciones de disciplinas tradicionalmente independientes y autónomas como la pintura, la fotografía, el vídeo, la escultura, la performance, el paisaje sonoro y la instalación para dar vida a obras que quieren rompen barreras y limites en el tiempo y en el espacio.

El uso de las nuevas tecnologías, de hecho, me permite aprovechar la fuerza de la naturaleza híbrida de los medios digitales para moverme en un mundo infinito de posibilidades en el que espaciar sin limites. Durante el proceso de creación doy prioridad a la intención con la que articulo los resultados frente a los procedimientos empleados para encontrar la expresión más pura.

Consciente además de que la realidad actual está impulsada por la omnipresencia de internet, intento entender y reflejar los procesos de cambio sociocultural en constante transformación prestando particular atención a las nuevas formas de identidad, reales y virtuales, que se ven influenciadas por la cultura digital y por la liberación de la información.

Mis obras forman parte de proyectos artísticos amplios en continuo proceso de evolución a lo largo del tiempo, cambiando como organismos vivos: creo que cada una tiene una personalidad compleja que va más allá de mi voluntad como autora. Una identidad que sigue las leyes del libre albedrío y que está por encima de la materia misma. Un aliento, un latido, un alma que sigue sus caminos y se mueve por su propio impulso: nace, crece, se alimenta, se reproduce, muere y se transforma para seguir trazando infinitos mapas.

Monica Mura

 

El RetratoNos + Otras en Red, 2015 – 2017

Sa Diosa (detalle) – Sas Diosas. Miradas, sa arèntzia mea, 2015